Tíbet, una Generación en Peligro

Tíbet, una Generación en Peligro

Resúmen Ejecutivo.

Niños en Tibet

Niños en Tíbet

Niño con problemas

Niño con problemas

Niños Tibetanos
Niños Tibetanos

Este Reporte llevado a cabo por el Comité Internacional de Abogados para Tíbet  investiga  hasta qué grado el gobierno chino respeta y promueve los derechos humanos de los niños/as tibetanos en tres áreas: detención, tortura y otros maltratos hacia los niños/as involucrados; educación; atención médica y nutrición.  Desde la perspectiva de los derechos humanos este reporte describe el impacto de la dominación  China sobre los niños tibetanos.  Esperamos que este Reporte sirva para ilustrar una mejor comprensión acerca de la vida presente  y posiblemente futura de los niños tibetanos; de tal manera que se tomen los pasos necesarios para salvaguardar su bienestar.  A continuación sigue el reporte de nuestra investigación.

Detención. Las autoridades chinas detienen arbitrariamente a los niños/as tibetanos, casi siempre en condiciones deplorables, reteniéndolos por meses, y aún años, sin un proceso adecuado.  Los niños/as tibetanos pueden ser detenidos en estaciones de policía; centros de re-educación a través del trabajo”; y prisiones.  Los niños/as pueden ser aprehendidos bajo sospecha de estar involucrados en actividades nacionalistas tibetanas; por intentar huir a India, ó a Nepal; o por actos tan inocentes como la búsqueda de un pariente, o por quejarse acerca del tratamiento médico de algún amigo.  Las autoridades estatales niegan a los niños/as detenidos el acceso a abogados, así como a sus parientes.  No reciben  ningún tipo de ayuda (consejo) legal.  Muchos de los detenidos por  supuestas actividades políticas son  “sentenciados” por un período aproximado de  uno a tres años, además del  tiempo que hubiesen pasado bajo interrogatorio antes de ser sentenciados.  Los niños/as que  tratan de huir de Tíbet son detenidos por un período más corto (generalmente durante un mes; pero en algunas ocasiones, por mucho más tiempo).
En general todas las instalaciones de detención se caracterizan por encontrarse en  condiciones deplorables: cuando reciben alimento- éste es muy escaso;  además de recibir muy poca agua.  No existen camas y total falta de higiene, el suministro de luz es pésimo, y carecen absolutamente de atención médica.

Tortura. Generalmente los niños/as detenidos por supuestos delitos políticos sufren  el mismo tipo de interrogatorios y torturas que los adultos tibetanos acusados de actividades políticas.  Los oficiales chinos en ocasiones torturan a los niños/as tibetanos (hubo un caso  de un niño tan pequeño como de cuatro años edad) intimidándolos y castigándolos con el fín de  obtener información y confesiones. La tortura más frecuentemente consiste en  golpes (empleando todo tipo de objetos); desde los puños, hasta las botas militares; látigos; palos, y tubos metálicos. Del mismo modo, existe la tortura con  instrumentos eléctricos para marcar al ganado; los cuales son aplicados  en las zonas más sensibles del cuerpo infantil.  Otras formas de tortura contra los niños/as incluyen quemaduras; ataques con perros; y sostenerlos  en posiciones dolorosas. Igualmente reciben tortura psicológica, como el confinamiento solitario; amenazas a los padres de los niños/as, o forzándolos a presenciar la tortura hacia sus familiares y amigos. Además, las niñas de mayor edad pueden quedar sujetas al abuso sexual, mientras estén bajo custodia.  Los niños/as tibetanos, sospechosos de albergar sentimientos nacionalistas, o de participar en actividades “políticas”, tales como manifestaciones  pacíficas, son quienes sufren la tortura más severa. A la fecha no existe en China  ninguna evidencia oficial acerca de responsables de torturar a niños/as tibetanos que hayan sido llamados a cuentas.

Castigo Corporal. Los maestros en las escuelas primarias tibetanas emplean rutinariamente castigos corporales de una manera que generalmente se establece  como  tortura por definición de la Ley Internacional.  Los maestros utilizan castigos corporales para castigar a los niños/as tibetanos  por llegar tarde; también por deficiencia en el aprendizaje durante la clase, o en exámenes; por no  cumplir con sus tareas ó por faltar en actos de connotada significación política. Por ejemplo, mostrar negligencia al sostener la bandera de China, tal como se requiere durante una asamblea. Los castigos corporales incluyen golpes con palos, con bambú punzante; látigos; alambres; escobas; y cinturones. Además, son forzados a arrodillarse sobre objetos puntiagudos o cortantes, como: vidrios, piedras o barras de acero afiladas, con las cuales   muchas veces les aplican descargas  eléctricas. Por lo que se refiere a las  escuelas primarias “mixtas” de alumnos chinos y tibetanos, aparentemente los maestros chinos  infringen a los estudiantes tibetanos castigos corporales más frecuentemente – y con mayor severidad- en comparación con los estudiantes chinos.  Muchas veces, los maestros humillan  y hostigan pública y verbalmente a los estudiantes tibetanos.  De nuevo, las formas más severas de castigo corporal son aplicadas a los niños/as tibetanos cuyas palabras o acciones, puedan ser percibidas como expresiones de identidad nacional tibetana.  En algunos casos, las autoridades escolares cooperan con la policía del estado para infringir castigo corporal.

Acceso a la Educación. Muchos niños/as tibetanos carecen de acceso a una educación adecuada debido al alto costo de la misma, a la escasez de escuelas en regiones remotas, al reciente cierre de muchas escuelas privadas tibetanas por parte de China, y a la  incapacidad para pagar sobornos o la falta de “contactos”.  La Ley china prohibe las colegiaturas, pero permite a las escuelas cobrar “cargos misceláneos”.  Estos incluyen cuotas por admisión, registro, pupitres, sillas, libros y uniformes; así como diversas  multas y contribuciones  “especiales” para los maestros. Algunas escuelas primarias también cobran  colegiaturas a pesar de ser  prohibido.  Por consiguiente, en la práctica muchos niños/as tibetanos no pueden costear la escuela.  En las regiones rurales y entre los  nómadas, donde reside más del 80% del pueblo tibetano, existe menor número de escuelas primarias.  Muchos niños/as de dichas  áreas tienen que viajar horas o días para llegar al plantel más próximo; y por lo tanto,  no resulta práctico asistir a la escuela, aún cuando sus familiares pudiesen costearla. En años recientes, el gobierno chino ha elegido devolver a las comunidades locales el gasto de la educación primaria. De hecho, los fondos del gobierno central destinados a la educación primaria para niños tibetanos son envíados a escuelas estatales de los centros urbanos; las cuales atienden en forma creciente a una población estudiantil que incluye principalmente a los niños/as de los colonos chinos. Algunas ocasiones, los niños/as tibetanos que habitan en las regiones remotas de Tíbet, asisten a escuelas “comunitarias”, -mantenidas con  impuestos locales y contribuciones ”voluntarias”–; pero generalmente éstas son de calidad inferior,  con instalaciones inadecuadas, y maestros poco calificados.  Sólo recientemente, algunos niños/as tibetanos de dichas regiones pueden asistir a escuelas privadas auspiciadas por beneficencia  extranjera; a ingresar  a los monasterios; o quedar bajo la tutela de maestros religiosos.  Sin embargo, las autoridades del Estado han cerrado, o tomado la dirección de algunas de estas escuelas; en parte porque en ellas se enseñan materias de historia, religión, o cultura tibetana. Las autoridades consideran que estas materias son “políticas”.  Por último, el acceso que tienen los  niños/as tibetanos a la educación, especialmente para  secundaria o preparatoria está muy restringido debido a que sus padres no cuentan con el  guangxi; “contacto”  debido con el sistema escolar chino, y la jerarquía del partido comunista.

Contenido de la Educación. La educación en las escuelas primarias tibetanas no sirve para preparar a los niños/as para una educación superior, empleo y el desarrollo de su potencial total; si no más bien   para adoctrinarlos política, social y culturalmente.   Tanto  el medio de educación en el idioma chino prevaleciente, así como el plan de estudios (historia, política y cultura china) prueban –confirman- esta tendencia. En muchas  escuelas primarias tibetanas, frecuentemente emplean el idioma chino como el medio principal  de enseñanza. Muchos niños/as tibetanos encuentran enajenante y difícil aprender en un idioma diferente a su lengua nativa.  En muchas escuelas primarias, en gran medida se considera el tibetano como un segundo idioma.  Al mismo tiempo que  el plan escolar enfatiza la prioridad y superioridad de la cultura china; mientras que denigra –algunas veces de forma tácita; aunque  generalmente de manera enfática– la cultura tibetana.  Además del  chino, el  tibetano, y las matemáticas, los niños/as tibetanos algunas veces aprenden acerca del comunismo, maoísmo e historia china. Sin embargo, casi nunca les imparten enseñanzas sobre la historia, cultura o religión tibetana.  De hecho, en muchas escuelas primarias mixtas los maestros chinos castigan las expresiones de la cultura tibetana; especialmente cuando se trata de mostrar lealtad al Dalai Lama, aunque  también en hechos tan inocentes como usar atuendos tradicionales; cantar canciones regionales; celebrar festividades  o hablar acerca de su historia, diferenciándola  de la de China.  Los Maestros tibetanos que son sorprendidos enseñando a sus estudiantes acerca de su  historia, o cultura, enfrentan acoso, despido y otro tipo de  castigos; incluyendo encarcelamiento.

Discriminación en la Educación. Los niños/as tibetanos algunas veces estudian en escuelas  primarias separadas y de calidad inferior, comparadas con las escuelas a donde asisten los niños/as chinos. En las escuelas mixtas, frecuentemente sufren discriminación  étnica.  Muchas  veces los niños/as tibetanos pagan cuotas superiores por útiles  o material escolar, como: pupitres, libros, plumas y comida. Estos  “pueden ser ubicados  en salones de clase que tengan  equipo e instalaciones inferiores”.  En algunos casos, asisten a escuelas “tibetanas” de menor calidad,  con el fín de separarlos de las escuelas  “chinas” de mayor  calidad.  Frecuentemente en las escuelas primarias mixtas, los niños/as tibetanos no reciben el mismo nivel de enseñanza que sus compañeros chinos; ya sea porque sus padres carecen del “guangxi” (conexión); o porque no tienen recursos suficientes para ofrecer los “regalos” que muchos padres chinos  -(quienes tienen mejor posición económica)- dan a los maestros para garantizar un trato preferencial  a sus hijos.  En algunas  escuelas primarias mixtas, los maestros chinos discriminan a los estudiantes tibetanos de diversas maneras. Por ejemplo, envían a los estudiantes tibetanos, – no así a los chinos-; a realizar trabajos físicos, tales como:  limpiar los baños, barrer y cocinar.  Igualmente suelen  denigrar a los estudiantes tibetanos  como  “sucios”, “no inteligentes”.

Acceso a la Atención Médica. El acceso a la atención médica, es muy deficiente en lo que concierne a los  niños/as tibetanos, debido a dos factores: la ausencia de instalaciones adecuadas; especialmente en las regiones rurales y entre  nómadas de Tíbet. Esto también se debe al  alto costo que implica la atención médica, aún en donde existen instalaciones  sanitarias.  Los niños/as tibetanos en Lhasa y en otras pocas áreas urbanas, viven cerca de hospitales modernos. Sin embargo la mayoría de los  tibetanos deben viajar horas, o días para llegar a una clínica médica moderna.  En caso de emergencia,  es imposible que los niños/as tibetanos lleguen a tiempo a una clínica moderna, evitando así la fatalidad.  Adicionalmente, el alto costo de la atención médica impide que muchos niños/as tibetanos reciban tratamiento médico aún cuando vivan cerca de un hospital o clínica.  Entonces, algunas veces la medicina tibetana puede emplearse  como una alternativa para los/as niños/as que viven en regiones remotas que no cuenten con instalaciones médicas modernas, aunque ésta  tiende a ser menos eficaz que la medicina moderna en  infecciones y enfermedades infantiles potencialmente fatales. Un programa de vacunación infantil ha sido implementado prácticamente  en toda China, pero éste no ha llegado aún a la mayoría de los niños/as tibetanos, quienes  más del 80% viven en áreas rurales o nómadas.  La razón principal para esta falta, es que los trabajadores gubernamentales encargados de llevar a cabo  el programa de vacunación en  China, generalmente omiten viajar a las regiones remotas de Tíbet para suministrar  inmunizaciones.

Enfermedades comunes entre los niños/as tibetanos. Las enfermedades más graves  que padecen  los niños/as tibetanos son las infecciones agudas del aparato respiratorio (como neumonía); así mismo enfermedades diarréicas; hepatitits; hidátide;  y tuberculosis. Generalmente las enfermedades diarréicas son causadas por parásitos, y constituyen la causa principal de muerte entre los niños/as tibetanos.  La mayoría de estos decesos  pueden prevenirse con una simple una terapia de rehidratación oral.  Otros problemas de salud, tales como el raquitismo y la lepra, pueden ser localizados en ciertos sectores de la población tibetana, más que en otros.

Desnutrición y atrofia en el crecimiento.  Estudios recientes muestran que los niños/as tibetanos sufren  de atrofia en el crecimiento causada por desnutrición crónica. Más de la mitad de los niños/as tibetanos examinados en un estudio reciente, mostraron indicaciones de atrofia en el crecimiento.  La desnutrición también hace a los niños/as susceptibles a enfermedades infantiles fatales, cuyo problema se agrava, debido a que pocos niños/as reciben la vacunación infantil básica.  Existen diversas causas que generan desnutrición; en algunos casos pareciese que los niños/as tibetanos no reciben alimentación adecuada; lo cual es un fuerte factor determinante. Igualmente los impuestos y las políticas de regulación de mercado establecidas  por el gobierno chino han generado escasez de alimentos a muchas familias tibetanas.  La mayoría de los niños/as tibetanos tienen acceso al agua potable debido a la abundancia de lluvia y nieve. Sin embargo, en algunas regiones el suministro de agua está infectado con parásitos y otras impurezas, causando disentería y potencialmente problemas de salud a largo plazo.

Educación Acerca de la Salud. En realidad, los niños/as tibetanos  no reciben ninguna educación acerca de la salud. Aun aquellos que asisten a escuelas controladas por el Estado, éstos no aprenden ninguna  información básica de higiene. Por ejemplo, cómo prevenir la propagación de la enfermedad.  La ausencia de la educación acerca de la salud e higiene puede conducir a problemas severos en un futuro cercano. Algunos reportes sugieren que el SIDA eventualmente podría convertirse en epidemia en Tíbet, debido al  incremento de la prostitución en  Lhasa, lo cual  contribuye en gran medida  a ser una amenaza.

Los Derechos de las Mujeres y los Niños/as a la Salud y la Educación.  China continúa forzando la política de planificación familiar  en Tíbet; la cual  limita a las familias tibetanas a tener dos o tres niños; dependiendo del lugar donde vivan.  Con el fín de  implementar esta política, el gobierno chino en ocasiones lleva a cabo abortos y esterilizaciones forzadas. Aquellos niños “-no autorizados-”, quienes con su nacimiento violan la ley de planificación familiar nunca tendrán derecho a los mismos beneficios que   otros niños reciben de acuerdo a la ley china. Por ejemplo, educación, atención médica y ración alimenticia.  De tal manera que la violación a los derechos de las mujeres tibetanas, indirectamente causa violación a los derechos de sus niños/as.

Debido a las causas previamente descritas, éstas han motivado a muchos niños/as tibetanos – cerca de 1,000 cada año-, a arriesgar sus vidas en viajes peligrosos para huir al exilio en India. Estas circunstancias no solo ponen en peligro la supervivencia de la cultura tibetana; si no que también comprometen  el bienestar físico, psicológico y social del pueblo tibetano. Por consiguiente, a pesar de las recomendaciones que incluimos  a corto plazo, al final de este reporte de investigación,   se concluye que solamente  una solución de estos problemas  a largo plazo asegurará  el lado del pueblo tibetano para ejercer su auto-determinación.   Esperamos que esta información, alentará al gobierno chino, y a otros gobiernos, personas, y organizaciones no gubernamentales preocupados; así como a  la comunidad internacional, para tomar las acciones necesarias para asegurar la supervivencia, salud y completo desarrollo  de la próxima generación de niños/as tibetanos.

Para leer el documento completo:

Una Generación en Peligro.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: