CHINA PROHIBE VIAJES DE EXTRANJEROS A TIBET

CHINA PROHIBE VIAJES DE EXTRANJEROS A TIBET

22 de septiembre de 2009

BEIJING (AP) – China prohibió que los turistas extranjeros viajen al Tibet antes de un desfile en la capital para marcar 60 años de gobierno comunista, dijo un funcionario el martes, en medio de un incremento de las medidas de seguridad en todo el país para asegurar que nada estropea las celebraciones.

Tan Lin, un funcionario de la Oficina de Turismo del Tibet, dijo que se prohibirá el acceso de turistas extranjeros a la región a partir del martes, pero que aquellos que ya habían llegado podrán permanecer.

China ha incrementado su seguridad en semanas recientes antes del feriado del 1 de octubre, cuando se realizará un desfile militar en el centro de Beijing y el presidente Hu Jintao pronunciará un discurso.

Se ha prohibido la venta de cuchillos en algunas tiendas, incluyendo gigantes Wal-Mart y Carrefour, luego de dos ataques cerca de la Plaza Tiananmen la semana pasada, dijeron funcionarios y la prensa estatal.

Una empleada del departamento de ventas en el Gran Hotel Internacional de Lhasa _ 4.000 kilómetros al oeste de Beijing _ dijo que la prohibición estaba vigente hasta el 8 de octubre.

Ningún extranjero llegó a su hotel el lunes y la tasa de ocupación el hotel había bajado entre 20% y 30%, dijo.

Fu Jun, un alto funcionario del departamento de publicidad del Partido Comunista en Tibet, dijo que no sabía nada de la prohibición.

China requiere a los extranjeros que obtengan un permiso especial para visitar Tibet y usualmente les impide acceso a todas las áreas de la minoría tibetana durante fechas que considera delicadas.

La región ha estado periódicamente prohibida para los extranjeros desde los disturbios de marzo del 2008, cuando tibetanos que protestaban contra el dominio de Beijing atacaron a inmigrantes y tiendas chinos, e incendiaron gran parte del distrito comercial de Lhasa.

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China TibetTsewang Phuntso

Oficial de Enlace para America Latina

OFICINA DEL TIBET

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New York, NY 10016

Ex agente revela los métodos utilizados por el régimen comunista para infiltrarse en Occidente

Regalos, invitaciones, favores y chantajes son algunos de los métodos utilizados por el PCCh para influenciar a políticos occidentales, que se ven obligados a ceder ante las presiones de Beijing

Por Xin Fei – La Gran Época

Según Li Fengzhi, antiguo oficial de inteligencia del Ministerio de Seguridad del Estado del Partido Comunista Chino (PCCh), el régimen desarrolló una amplia red de espionaje en los Estados Unidos. Li anunció públicamente su renuncia al PCCh en marzo, y fue recientemente entrevistado por La Gran Época.

“El PCCh no escatimó en personal y recursos”, dijo. “Operó a través de sus consulados, de los órganos de seguridad nacional y otras organizaciones para enviar muchos agentes [a los E.E.U.U.] y desarrollar informantes en suelo americano”.

Influenciar a políticos en Occidente es una parte importante de las actividades del régimen en el extranjero – siendo el principal propósito lograr que estos políticos apoyen las políticas de Beijing en los momentos críticos. Otro propósito es influir en políticos para que permanezcan en silencio ante las violaciones de derechos humanos por parte del régimen.

Políticos chinos en el punto de mira

Li explicó que esto sucede especialmente con los políticos chinos en Occidente, y advirtió que estos políticos necesitan ser cuidadosos a la hora de trazar una línea clara entre el PCCh y China.

“Deben aferrarse a su conciencia y obedecer las leyes de los países donde se encuentran. Al mismo tiempo deberían hacer aquello que es verdaderamente beneficioso para los chinos”.

Éste añadió que el PCCh ofrece a menudo mucho dinero y popularidad a ciertos políticos, y al mismo tiempo, consiguen implicarse emocionalmente con ellos.  

“Los políticos que consiguen una elevada popularidad en los medios oficiales del PCCh son normalmente aquellos que están cerca del PCCh en privado, o que son protegidos por el PCCh. El PCCh no asciende o calumnia a alguien sin ninguna razón. Esta es una manera fácil de decir quiénes son los amigos del PCCh. Ocurre los mismo viendo a quién premia u honra el PCCh, o por quién hace campaña”, afirma Li.

“Esta persona probablemente está muy cerca del PCCh”.

Tácticas comunes

Li resumió una táctica común empleada por el PCCh: “Un agente u oficial del PCCh  invitará a un político en occidente a cenas o reuniones. Terminan conociéndose, lo cual facilita al agente del PCCh pedirle favores. Ocasionalmente, un funcionario de alto rango del PCCh cooperará en tal estrategia de inteligencia; una invitación de un funcionario chino de alto rango hará que los políticos occidentales promedio se sientan honrados y abrumados. El agente del PCCh tomará el control sobre el político occidental a partir de entonces”.

Otro método, según Li, es dirigirse a aquellas personas próximas a los políticos, desde la familia, a vecinos, personal de trabajo, y hasta fotógrafos de prensa.

“A través de estas personas, los agentes pueden incluso obtener cierta información o ejercer cierta influencia”.

“Sin embargo, cuando el aliciente no es suficiente, el PCCh  utilizará la coacción”, afirmó Li.

Una manera muy común de tender una trampa a un político de países occidentales incluye una investigación minuciosa de sus antecedentes para diseñar la trampa, dijo Li. Entonces, se invita al político a China, con la excusa de una reunión, una visita oficial, o una simple visita turística. Cuando el político llega a China, el agente lo seducirá con dinero o con intereses políticos.

“A veces la seducción involucra la vida personal del político”, dijo Li.

Después de que el objetivo cae en la trampa, el agente del PCCh utiliza la prueba para obligar al político a rendirse a la voluntad del PCCh. Muchas veces, cuando el político no cae en el cebo, los agentes acusan al político de algo que no hizo, presentando pruebas falsas creadas con tecnología moderna.

“Esto funciona muy bien con los occidentales”, dijo Li. “En la sociedad occidental, el futuro de los políticos en gran parte depende de su reputación. Los  políticos occidentales a menudo se quedan aterrorizados cuando se les tiende una trampa, temiendo que su carrera termine si el PCCh hace pública la ‘prueba’”.

Otros medios

Además de políticos, el régimen también tiene como objetivo a funcionarios de gobierno, empresas influyentes, grupos sociales, medios y otra gente no política u organizaciones que podrían influenciar a la política de sus países en ciertos temas.

“Los vigila estrechamente, a través de contactos públicos y privados, intenta analizar sus necesidades y debilidades”, dijo Li.

El PCCh también encuentra organizaciones occidentales y medios pro PCCh para ser sus portavoces. Estas organizaciones nacionales y medios tendrán más influencia directa en sus políticos, puesto que los miembros de tales asociaciones a menudo son ciudadanos locales.

El PCCh utiliza a miembros de comunidades chinas en el extranjero, y asociaciones de estudiantes chinos y académicas para trabajar para el régimen, con la excusa de servir a la nación china.

Li también dijo que hay un principio escrito en el Ministerio de Seguridad del Estado que dice que los agentes están autorizados para actuar como anti PCCh mientras sus objetivos sean proteger los interesas más importantes del partido.

“Algunos pueden criticar al PCCh”, dijo, “Pero cuando viene el momento crucial, se vuelven pro-PCCh y sus opiniones pueden ayudar enormemente al PCCh”.

Según Li, en la superficie, el régimen enfatiza la importancia de “proteger la amistad entre China y E.E.U.U.”, pero en realidad ve a los países democráticos occidentales como enemigos, y especialmente a Estados Unidos, lo ve como su enemigo principal.

“Prestar atención a China es bueno, pero eso no significa cortejar y ceder al PCCh”, concluye Li.

Li Fengzhi, ex agente comunista, celebra su renuncia al Partido Comunista Chino, junto con cincuenta millones de chinos, el 15 de marzo de 2009. (Lisa Fan/Epoch Times)

Li Fengzhi, ex agente comunista, celebra su renuncia al Partido Comunista Chino, junto con cincuenta millones de chinos, el 15 de marzo de 2009. (Lisa Fan/Epoch Times)